MADRID, 13 de mayo de 2023. El actor Arón Piper ha denunciado la dificultad de acceso a la vivienda y la precariedad que sufren muchos jóvenes en las grandes ciudades con motivo del estreno de ‘Hugo 24’, película que se estrena en cines el próximo viernes y que protagoniza junto a Marco Cáceres. Ambos reflejan las dificultades de una generación para independizarse y perseguir sus sueños.

Arón Piper expresó en una entrevista: «Yo creo que lo más cruel es ya algo como medio sistémico, que es que vivas para trabajar. Única y exclusivamente para trabajar y más del 50 por ciento de tu sueldo se vaya a tu techo«. Marco Cáceres añadió que «hay gente que destina su sueldo entero», lo que les lleva a buscar «alguna historieta» para poder dar de comer a sus hijos o pagarse estudios.
Los actores han reconocido que parte de la historia tiene elementos autobiográficos, ya que ambos se conocieron en Madrid estudiando interpretación después de dejar los estudios para perseguir su sueño de convertirse en actores. «Hemos pasado también muchos veranos y muchas temporadas en Madrid sin trabajo, viendo a ver de dónde sacamos un dinerillo, cómo nos pagamos el piso«, recordó Piper.
Cáceres advirtió que la situación del protagonista de ‘Hugo 24’ está mucho más extendida de lo que parece. «Tengo un montón de colegas que han estado en una situación como Hugo«, explicó, haciendo referencia a jóvenes obligados a buscarse la vida en contextos familiares complicados. Ambos coincidieron en que independizarse se ha convertido «en un lujo».
«Independizarte en la actualidad es una locura y es una situación de privilegio. Yo estoy en una situación de privilegio, y eso que no soy un actor que haya reventado de éxito, pero tengo bastante constancia en cuanto al trabajo y a mí me cuesta muchísimo. Por lo que no me quiero imaginar a los jóvenes que están arrancando y que no tienen estas oportunidades. Por eso mola tener este altavoz», sostuvo Cáceres.
‘Hugo 24’, dirigida por Luc Knowles y protagonizada por Arón Piper —que también es productor de la cinta—, narra la historia de un joven que tiene que conseguir dinero para pagar el alquiler antes de ser desahuciado junto a su hermana. Piper explica que la película ha tratado de alejarse de los «topicazos» que envuelven a este tipo de jóvenes de barrio: «No somos macarras sino chavales normales«, precisa el actor.
Sobre las razones que le llevaron a implicarse en la producción de esta película, Piper reivindica la importancia de apoyar «un cine más pequeño» y «no tan ambicioso económicamente, pero con «una historia auténtica».
La película se ha rodado íntegramente en el barrio madrileño de Tetuán, convirtiéndose en un personaje más de la película, a pesar de la ola de calor que sufrieron durante el rodaje. «La vibra que se transmitía en set era espectacular y la gente del barrio tenía un respeto increíble«, señaló Marco Cáceres.
Preguntados sobre la transformación de Madrid y de barrios como Tetuán, Piper admitió que el crecimiento de la capital acarrea consecuencias negativas como la gentrificación. «Hace que la gente de los barrios ya no pueda vivir en los barrios o tenga que ir un poco más allá», lamentó.
Discursos de Éxito en Redes Sociales
En relación con los discursos de éxito que proliferan en redes sociales, Piper criticó que se transmita a los jóvenes la idea de que «si no eres millonario eres un fracasado». «Tener millones y Lamborghinis no es la meta en la vida«, subrayó el actor, defendiendo la importancia de los «pequeños sueños».
«Las redes sociales están haciendo muchísimo daño, sobre todo esos discursos que te dicen que cojas la bolsa y vayas al gimnasio. Lo que parece que con ir al gimnasio ya sobra, está matando los pequeños sueños, sin desmerecer los pequeños sueños. Te enseñan que si no eres millonario antes de una edad eres un fracasado y eso lo ven muchísimos jóvenes. Y eso no es así, no es la meta en la vida», reivindicó.
Por su parte, Cáceres advirtió de las falsas expectativas que generan algunos mensajes sobre emprendimiento y dinero fácil, algo que, a su juicio, provoca «depresiones y mal rollo».
