MADRID, 3 de mayo – La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha criticado que el número de plazas de Formación Sanitaria Especializada (FSE) «sigue siendo insuficiente». En el proceso de elección que comienza este lunes para los futuros médicos residentes, cerca de 6.000 de ellos se quedarán sin una plaza.
CSIF ha enfatizado su denuncia sobre la escasez de plazas en disputa, considerando la «necesidad urgente» de refuerzos del Sistema Nacional de Salud (SNS). En total, se indica que 15.084 médicos accederán al proceso de asignación de 9.276 plazas, generando una gran preocupación por el número de profesionales que no podrán acceder a la formación necesaria.
El sindicato considera que los «esfuerzos» del Gobierno por aumentar el número de plazas desde 2018 son «insuficientes». Como ejemplos, destacan el caso de Medicina Familiar y Comunitaria, donde solo hay 30 plazas más respecto al año anterior, y la nueva especialidad de Medicina de Urgencias y Emergencias, que cuenta con 82 plazas convocadas.
La organización también ha detallado que la escasez de plazas se extiende a enfermería, donde hay 2.278 plazas disponibles, 108 más que el año pasado, para 8.741 profesionales. Esto significa que casi 6.500 enfermeros se quedan sin plaza.
PÉSIMA PLANIFICACIÓN
Para CSIF, estos datos son preocupantes en comparación con las necesidades del SNS, que ha perdido 34.500 empleos netos entre agosto de 2025 y marzo de 2026. Actualmente, se observa a «profesionales desbordados de trabajo, demoras en las citas, aumento en las listas de espera e incremento de la carga burocrática». Además, han señalado que un 28 % de los médicos de Atención Primaria están en un rango de edad de 60 a 65 años, próximos a jubilarse.
La central sindical ha denunciado la «pésima» planificación de las autoridades sanitarias en las últimas décadas, que ha causado un «enorme déficit de profesionales», especialmente en algunas especialidades. Esto ha llevado a muchos profesionales a buscar oportunidades en otros países, comunidades autónomas o en el sector privado, motivados por las precarias condiciones laborales y retributivas de la sanidad pública.
En consecuencia, CSIF ha exigido al Gobierno implementar una «verdadera» política de demografía sanitaria; habilitar de manera inmediata más acreditaciones de unidades docentes para Medicina Familiar y Comunitaria; reconocer retributivamente la tutorización de residentes en todas las comunidades autónomas; y establecer mecanismos para el desarrollo de la especialidad de Enfermería Médico-Quirúrgica.
En paralelo, han demandado una compensación económica o en tiempo por horas extra realizadas, así como vincular la jornada laboral a los objetivos formativos, para evitar que los residentes cubran carencias de plantilla.
