
En un comunicado emitido el 4 de mayo de 2023, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Médicos Sin Fronteras (MSF) han advertido que la violencia contra instalaciones médicas, transporte y personal sanitario persiste y, en muchos contextos, «se ha intensificado» una década después de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que instaba a garantizar su protección.
«La situación es aún peor que hace 10 años», han alertado las organizaciones, enfatizando que los ataques contra personal médico y pacientes, que resultan en muertes y lesiones, «no son un fracaso de la ley, sino una falta de voluntad política». Instan a los líderes mundiales a actuar para poner fin a esta violencia.
La OMS, MSF y el CICR explican que sus equipos, que se encuentran en la primera línea de conflicto, son testigos diarios de las «catastróficas consecuencias» de la vulneración de la atención médica. Los ejemplos incluyen hospitales reducidos a escombros, ambulancias retrasadas, personal atrapado en ataques y pacientes que mueren por heridas que podrían haberse tratado.
«Cuando los hospitales y quienes brindan atención médica son atacados, nos enfrentamos no solo a una crisis humanitaria, sino a una crisis de humanidad», señalaron, recordando que «la atención sanitaria jamás debe ser una víctima de la guerra». Además, destacaron que los equipos del CICR, la OMS y MSF están preparados para apoyar a los países en la implementación de medidas que ayuden a «prevenir otra década de deterioro de las normas y violencia injustificable».
Acciones concretas para implementar la Resolución 2286
Las tres organizaciones han urgido a los países a traducir los compromisos existentes en acciones concretas para implementar la Resolución 2286 y promover activamente esfuerzos positivos. Esto incluye el resultado del grupo de trabajo de la iniciativa global sobre derecho internacional humanitario que busca lograr una protección significativa para los hospitales.
Asimismo, han llamado a integrar la protección de la atención sanitaria en la doctrina, las reglas de enfrentamiento y las directrices operacionales de las fuerzas armadas y de seguridad para poner en práctica las obligaciones del derecho internacional humanitario.
Recomendaciones adicionales para la protección de la atención médica
En paralelo, han instado a revisar, promulgar y fortalecer las leyes nacionales para proteger la atención médica en conflictos armados; asignar recursos financieros, técnicos y operativos suficientes para este objetivo; y utilizar todos los medios disponibles para influir en las demás partes en conflicto para garantizar que cumplan con sus obligaciones de proteger la atención médica.
Finalmente, han demandado realizar investigaciones rápidas, transparentes e imparciales sobre los ataques contra la atención sanitaria y ofrecer apoyo para garantizar la rendición de cuentas de conformidad con los marcos jurídicos aplicables. También es fundamental informar periódicamente y con transparencia sobre la aplicación de la Resolución 2286, incluyendo avances, desafíos, buenas prácticas y lecciones aprendidas para apoyar su plena implementación.
